A partir de la década del ochenta comienzan a instaurarse las bases de lo que sería la internet que
actualmente conocemos. Junto con esa nueva infraestructura el concepto de telecomunicaciones
se modifica, cambiando a su paso el modo de concebir el consumo y en consecuencia, el vínculo
entre empresa y cliente.
Por tanto se vuelve vital adaptarse a las nuevas tecnologías, a fin de cultivar un negocio próspero.
Las llamadas NTIC (Nuevas tecnologías de información y comunicación) son actualmente
parte medular de nuestro accionar individual y comercial, siendo la comunicación de redes la
principal incorporación. Las comunidades virtuales generan en sus miembros una necesidad de
identificación y pertenencia, alterando los lazos individuales como las modalidades de consumo a
las que se acostumbraba anteriormente.
Los usuarios de Redes sociales asumen roles fácilmente distinguibles, siendo los más importantes
a atender desde una postura comercial los vendedores, conectores y buscadores.
Los “vendedores” tienen una gran cantidad de contactos y logran moldear hasta cierto punto la
toma de decisiones de los demás usuarios.
Los “conectores” son considerados líderes de opinión que influencian decisivamente al resto de
los usuarios sean o no contactos cercanos.
Los “buscadores” son usuarios interesados en el consumo que tienden a investigar e informarse
para encontrar las ofertas más convenientes.
El consumo a través de estas comunidades permite al usuario y potencial consumidor dedicarle
más de tiempo a informarse sobre el producto y la empresa.
El usuario a su vez puede realizar otras actividades en cualquier momento de la jornada y aún así
estar atendiendo a las Redes sociales. La telefonía móvil también ha cooperado a la accesibilidad
de estas comunidades, acercándonos la comunicación a cualquier momento y contexto del día.
Esto permite que nuestra propuesta pueda ser más aprovechada que pautando en un medio
tradicional.
Facebook fue creado a mediados de 2007, siendo de alcance limitado. En 2010, a tres años de su
creación, su alcance fue global y el número de miembros alcanzó los 500 millones. Actualmente,
en tan sólo un año la cifra se ha incrementado en cien millones de adeptos.
Una investigación de IModerate Research technologies sobre las Redes sociales informa que
un 67% de los casos investigados corresponden a usuarios con tendencia a consumir productos
recomendados a través de Twitter. Y un 51% demuestra interés en el consumo de productos que
se encuentren catalogados dentro del “Me gusta” de Facebook.
Asimismo, el estudio sobre “influencias de las marcas en la sociedad 2.0” revela que las
empresas que utilizan perfiles en Redes sociales tienen mayor éxito de ventas cuando realizan
actualizaciones con constancia. Siendo el éxito consecuencia del tiempo dedicado a publicitar el
producto y de ahondar en la comunicación con los consumidores.
El secreto radica en modificar la relación entre la empresa y el cliente, volviéndola menos
impersonal. El objetivo al que apuntar es ya no tener clientes que consuman esporádicamente,
sino fanáticos que sientan el producto como propio y estén orgullosos de mostrarse como tales. El
tener fanáticos cambia radicalmente la idea de consumo, estrechando los lazos entre las empresas
y sus consumidores. El cliente se vincula con la empresa en el momento de la compra, en cambio
si se logra obtener un fanático, la relación se conservará por un largo período.
Autor: Sofía Abal
